1/11/09

Hoy Reseñamos: Sin Perdón

Bueno, hay pocas pelis del tito Clint me dejen indiferentes. Y esta no es una de ellas. Claro la gente dirá : ”Pero como a ti te gusta el western, todo lo que sea pistolas, caballos y machadas, te lo tragas”. Pues no, amigo (y digo esto porque creo que solo los amigos míos saben que me gusta el western). Puede que me coma muchos surullos con respecto al salvaje oeste, pero tampoco considero que todo el género sea una delicia por si mismo. De hecho, el western americano, es de lo que menos me gusta del mundo. Con su imagen hiper- iluminada, todos tan limpios, sin ninguna muela rota, con los caballos engalanados y las casa

en perfectas condiciones. Sin contar el típico tipo duro-light del western de época. No. El western que a mi me mola es el europeo, donde la gente escupía, que parecían que no se habían bañado desde hace años, y con esa fotografía que hacía pensar que había que estar chalado por vivir en un sitio así. Y dado que el tito Clint fue protagonista de ese tipo de western, es normal que acabara apreciando el buen western, y dijera: ”Que mierda, la hago a la europea, y así no nos preocupamos de que se nos manche el vestuario, y nos ahorramos focos”. Pero empecemos.

Sin Perdón trata de un crimen que ha recibido su castigo. Dos chicos, que estaban en un burdel de un pueblo, acaban rajando a una de las prostitutas, porque se rió al ver el tamaño del miembro de uno de ellos. El Sheriff, decide que los dos entreguen 7 caballos al posadero, en reco

mpensa por el maltrato de la muchacha. Hasta ahí todo bien (bueno, realmente no). Sin embargo las chicas, que no creen que 7 caballos sea pago suficiente (y que hecho yo tampoco lo creo, que conste en acta) ponen una recompensa de 1000$ a quien se cargue a los dos tipos.

Por otro lado, William Munny es un ganadero viudo, que vive con sus dos hijos pequeños, y el cual se gana la vida malamente. Sin embargo años antes, por culpa d

e su afición al alcohol, era conocido como uno de los forajidos más cabrones de toda la región (hacia un “sinpa” y no contento con eso, se cargaba al posadero, y además se acostaba tarde y no hacía los deberes). Es cuando Schofield Kid, un chico que dice ser un asesino, le comenta el asunto de las prostitutas, decide volver a ejercer, con tal de conseguir el dinero. Aunque claro, esta viejo y ya no se puede ni subir al caballo, su socio es un niñato e inexperto pistolero, y como ha dejado la bebida, pues

ya nada le parece tan fácil como antes. Así que le pide ayuda a un antiguo compañero suyo, Ned Logan, que también esta acabado y viejo, pero al menos ya son más. Así que bajo el lema “No somos machos, pero somos muchos” parten en busca de la recompensa.

Sin perdón en su momento, fue para mí el encontrar algo que había buscado desde hace tiempo. En lo que se refiere a western puro, admito que El bueno el feo y el malo me gusta mucho más. Pero Sin Perdón era una mezcla perfecta de un género que me gustaba con un tipo de historia que me gustaba. Me explico un poco:

Alejado de lo que es el western americano, tito Clint decide usar el estilo europeo para describir el salvaje oeste. Ese estilo que me encanta. El salvaje oeste era sucio, rancio, y en mayor parte mal iluminado (sobre todo por la noche). Cuando llueve se encharca todo, y cuando hacia un sol del carajo, las moscas zumbaban hasta la muerte. A ese alejamiento de la visión romántica americana de la conquista del oeste, le sumamos un guión claro y realista. La cosa ya no es pegar tiros porque si. Se acabó eso de que el malo mata porque es malo, y el bueno por el honor y salvar a la dama. Evidentemente esto mata un poco la aventura, pero le da ese toque realista que tanto necesitaba el género. Y es que matar a alguien nunca es algo que se haga así de un plumazo. Y ese peso de conciencia, el oír los últimos gemidos de dolor de tu contrincante, mientras no sabes ni siquiera donde mirar, y claramente afectado por lo que has hecho. Como dice el propio William Munny: “Matar a alguien es quitarle todo lo que tenía, y todo lo que podría tener”. Todo esto, unido a una narración clásica del género pero a la vez más lenta, te da tiempo a reflexionar y darte cuenta que violencia no solo genera mas violencia, sino que degenera los hechos hasta un punto de que ya no sabes quien es el bueno o el malo, y lo único que sabes es una cosa: “Tu eres el que no debe morir.” Algo que queda perfectamente claro en la escena final (genial, todo hay que decirlo.)

Pero también es verdad, que un poco, el guión deja claro, que si es un western, es casi por ponerle un género. Bien podría haber sido de ganster, de samurai, o de cualquier genero que tenga muertes por medio (que últimamente son todos). No tiene ese transfondo social que puede tener otras películas, mas descriptivos con la época. Pero es algo que a mi me ha dado igual. Tampoco me esperaba una película histórica. En el caso de la aventura, sinceramente no me lo esperaba de Clint. Así que no me lleve una decepción por ese lado. Quizás un poco, fue que el guión es simplista y que evidentemente se deja llevar por los personajes, y no hay ningún atisbo de sorprender en ninguna parte. Pero claro, también era una de las pocas veces que en los western, profundizaban más en lo que es el sentimiento de los personajes que es sus aventuras, y supongo que un poco me siento compensado.

Llegando casi a lo costumbrista, Sin perdón no es una historia de balazos y puñetazos. Es más una historia de un tipo que estuvo hecho una mierda por dentro, que reencontró el camino gracias a un amor, y que cuando se quedó sin él, volvió a verse estancado. De afrontar la basura que has dejado y lo jodido que ha sido tu vida, y lo jodido que se lo hiciste pasar a los demás. Y de cómo al final de todo, te das cuenta que has cogido el mismo camino, pero por un motivo diferente. ¿Difiere eso en la moralidad de tus acciones? ¿El fin justifica los medios? ¿Es diferente matar a alguien por darle de comer a tus hijos que porque estabas borracho y cabreado? Supongo que lo que es seguro es que, en los dos casos el otro acaba muerto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

las pelis de vaqueros son todas un coñazo, y esta más ...

Paih dijo...

Humm pues a mi me dejó un poco igual, sentí que a la peli le faltaba "algo". Sí es verdad que era bastante innovador el enfoque dentro del género western. No es que sea una experta, pero las pelis que veía mi abuelo tenían prácticamente la misma estructura y panyon panyon XD