Una noche, paih me obligó a ver con ella y una amiga, una serie de anime llamada Hataraki-man (hombre trabajador), cuyo manga publicaron aquí bajo el nombre de Tokyo Style, comprobando una vez más que los de Glenát contratan a borrachos para traducir los títulos y escribir las sinopsis de sus series (un día profundizaremos más en este asunto).
El caso, es que la serie en si es bastante entretenidilla, y trata sobre como una tipa se esfuerza en su trabajo. Como consecuencia no tiene vida ni social ni amorosa, y para subsistir pues... se obsesiona más aún por su trabajo. Y su novio es un pringao, por lo cual no folla y esta mas frustrada aún, etc etc...
Vale, pues después de ver 6 capítulos, paih comentó que el dorama (serie de imagen real) de Hataraki-man, como todos los doramas, era una mierda. Una mierda exagerada. Una exageración de mierda. Y apenas vio medio capítulo. Buscando algún vídeo que nos demostrara esto (que no era necesario, todos lo creíamos), descubrimos el ending de la serie de imagen real. Y después de eso, todo es oscuridad.
Debo de haberlo visto unas 72 veces (vez más, vez menos), y aun no se si me parece una genialidad de baile, o una estupidez. Supongo que es un poco el sentimiento que tiene todo el mundo al ver algo de la tv japonesa. Pero el bailecito detrás de los trabajadores de la empresa de la serie, es para mear y no dejar gota. La cara del gordo afro, los movimientos de hombros, las posturas finales, la música... Lo único que se es que no puedo dejar de verlo
El pollo de delante, es el susodicho novio de la prota, que se dedica a cantar en el trabajo, en vez de darle a su novia un "poquito de marcha (8)"




